Hola mamá:
Tengo un centenar de cosas que contarte. Para empezar, logré
superar todos los enigmas de la biblioteca. Fue entretenido ir de estantería en
estantería leyendo libros y buscando nuevas notas. “Motores”, “Pokochos”,
“Tepigs”,… Los enigmas se fueron haciendo cada vez más complicados, pero no han
sido un problema. ¿Ves? Los videojuegos de puzles me han ayudado mucho en la
vida real.
Pista tras pista, logré encontrar un interruptor a una sala
secreta bajo la biblioteca. Daba al despacho de Aloe. Me recibió con una
sonrisa de par en par. “Ha sido sorprendente”, me dijo, “La mayoría de
entrenadores necesitan una pista inicial para descubrir los enigmas de la
biblioteca. Incluso hay quienes necesitan que les expliquen el funcionamiento
de este puzle, pero tú has logrado llegar hasta aquí sin ayuda alguna. Tu amor
por los libros y tu ingenio e inteligencia me fascinan. Será un honor ser
retada por alguien como tú”.